












Ventrilocuo
El más famoso ventrílocuo que ha existido fue Edgar Bergen, un artista nacido en Chicago, que se presentaba ante el público en traje de frac, en tanto que su muñeco, Charlie McCarthy, llevaba un monóculo, galera de copa y traje de etiqueta. Charlie se dedicaba a lanzar frases mordaces contra todo tipo de personas. La personalidad de estos muñecos puede ser muy acusada, de ahí que en el caso de Bergen surgiese un problema cuando su hija, Candice Bergen, vio cómo ese hermano de madera la insultaba y estaba siempre entre ella y su padre.
El muñeco tenía su cama en su cuarto y la niña se solía dormir con la vista puesta en el muñeco, que miraba el techo fijamente como un cadáver. El títere de Berger está hoy expuesto en el Museo Smithsoniano como pieza histórica, aunque hay otras dos versiones: la segunda está en el Museum Of Broadcast Communications de Chicago y la tercera fue comprada por el mago David Copperfield por 110.000 dólares.
Os dejo con una colección de ventrílocuos vintage, los cuales tienen algo de extraño e inquietante. Siempre me pareció que estos muñecos tenían una especie de expresión malévola en sus rostros.
